CANSADO, por no decir hasta las...
¿La verdad? que uno acaba cansándose de todo esto, y ¿cómo no se va a cansar?. Por eso hace mucho que no escribía nada. Por que no tenía ganas de hablar de lo mismo de siempre, por que estoy hasta los... de seguir debatiendo o discutiendo sobre cuestiones a las que no se va a llegar a ningún acuerdo por que el punto de partida es totalmente desencontrado en cada caso, y nunca se va ha cruzar por años que sigan intentándolo.
Y no hablo de ponme una carretera aquí, quítame un bache allí... de lo que ahora llaman política real (esto de los términos lo considero luego), no. Hablo de los sentimientos que muchos esgrimen como argumentos políticos, y los sentimientos son eso, SEN-TI-MI-EN-TOS, sentires, emociones... a ver quién es guapo que me lo define ajustándose a su significado en este texto. Contra los sentimientos no se puede luchar, por que tocan algo íntimo de las personas, que aunque tan real como la vida misma, son totalmente subjetivos y no es ningún argumento político válido, o perdón... no deberían serlo. Lo mismo ocurría en siglos pasados con la religión, cuando agrupaciones políticas se presentaban como católicas, o hoy en día en el mundo islámico o incluso en más de un país occidental. Por suerte la religión poco a poco fue relegándose a un ámbito privado de las personas, y desaparece paulatinamente de la vida política, de la administración de lo común... pues yo es lo que defiendo, que esos sentimientos que ahora se esgrimen pasen a ser parte personal del individuo, con todas las posibilidades de manifestación y desarrollo como ocurre con la religión, pero sin mezclarse con la política. Por que para mí la política no es un juego de los sentimientos, sino de la razón y la lógica.
Cuando me refiero a ese sentimiento que esta tan al día en la política, me estoy refiriendo al nacionalismo, y me importa bastante poco que sea de un color u otro. En lo que yo recuerdo de mis clases de historia, más de una guerra comenzó por culpa de ese sentimiento, más de una vida ha acabado por culpa de ese convencimiento (al igual que la religión), y con menos de una vida tenía que haber sido suficiente para darnos todos cuenta de que ese no era el camino. Pero aun y todo, es un sentimiento que solamente nos lleva a enfrentarnos, como mínimo dialécticamente. Y digo como mínimo por que el otro día volvieron a poner una bomba... menos mal que no acabó con la vida de nadie, mal menor, si existe en estos casos.
En cuanto a lo que os decía antes sobre lo de los términos. Se empeñan en utilizar términos rimbombantes para encubrir cuestiones diferentes, es la perversa utilización de la simpleza como explicación. Yo soy partidario de cuanto más simple más directo y más cargado de significado, que los floripondios y adornos solo distraen la atención, la concisión es el ideal. Pero con esta estrategia de términos como, consulta, negociación... enmascaran lo que realmente quieren decir.
Por lo tanto, he tomado una decisión que es posible que no sea capaz de cumplir, no voy a volver a entrar a debates sobre nacionalismo, no voy a discutir sobre eso por que solo me ha servido para cansarme, llevarme malos momentos y enfadarme. A mí lo que me interesa es que me den más sanidad, más carreteras, más transporte, más educación, más opciones deportivas... en definitiva que me faciliten aquello que necesito para mi desarrollo personal sin perjuicio de mis conciudadanos, por que mis derechos acaban donde empiezan los de los demás.













